Luis Felipe Abbott, académico de Derecho en la Universidad de Chile, invitado por Derecho UCN Coquimbo.

El especialista, quien además es subdirector del Centro de Derechos Humanos en su universidad, visitó el campus Guayacán de la UCN en diciembre para disertar con profesores y estudiantes sobre el desempeño de los funcionarios policiales durante el estallido social.

Esta visita forma parte de varias iniciativas organizadas por la Escuela de Derecho de Coquimbo, con ocasión de la contingencia nacional, y como todas aquellas actividades, tuvo como objetivo discutir y reflexionar de forma crítica sobre la situación nacional, la crisis social y la institucionalidad. La organización del evento estuvo a cargo del prof. Pablo Gres, y se enmarca dentro de los Coloquios sobre Derecho y Filosofía que tiene a su cargo.

En su charla, Abbott aseguró que Carabineros de Chile requiere una refundación. Esto, porque a su juicio, los problemas de fondo que exhibe la institución policial no pueden ser corregidos con nuevos programas de capacitación o reingeniería organizacional, sino reflexionando en torno a qué policía realmente quiere y necesita el país, y cuáles serían los pasos para tenerla.

“Es una cuestión que puede ser sujeta a la interpretación personal (…) Hay quienes pueden asumir que la mala evaluación a Carabineros en estos momentos supone una oportunidad para hacerse cargo de los déficits existentes y con ello bastaría, pero hay quienes consideramos que es una señal más bien preocupante que habla de un problema más de fondo, que no se supera ni con nuevos programas de capacitación ni con reingeniería organizacional o cosas por el estilo, sino que hay que reflexionar profundamente en torno a qué policía realmente queremos y necesitamos, y cuáles serían los pasos para dotarnos de ella”.

Desde su experiencia en estos años en el derecho penal, ¿cuáles creen que han sido las cuestiones más graves que han sucedido en torno a Carabineros y su actuar en las manifestaciones sociales?

“Pienso que podemos partir incluso antes porque ahora estamos discutiendo la situación de Carabineros en relación a su rol en el contexto de las manifestaciones, pero tenemos un par de antecedentes extraordinariamente graves que dan cuenta de un quiebre sistémico. Por una parte tenemos la intervención en la producción irregular de pruebas como fue en el caso Huracán y el uso de la fuerza letal en un contexto no del todo aclarado que la justifique. Luego, los sucesivos episodios de obstrucción a la justicia en la investigación que se dio con ocasión a la muerte del comunero Camilo Catrillanca, todo esto previo al estallido social.

Creo que esos son antecedentes más graves de lo que ha ocurrido en relación a la falta de compromiso que exhibe Carabineros en cuanto al respeto de sus propios protocolos y normas del uso de la fuerza para el resguardo del orden público, y si sumamos ambas cuestiones, por supuesto que a la institución se le debe hacer un cuestionamiento muchísimo más amplio y abierto.

Pero, ¿es optimista respecto a que habrá un cambio por lo menos en el mediano plazo en Carabineros o de su actuar frente a estas situaciones?

“No sé si le cabe a la ciencia una habilidad blanda como el optimismo o empatía. A la academia lo que le cabría es cuán viable es responder satisfactoriamente al análisis de la situación, y el diagnóstico es serio, preocupante, incluso podríamos llevarlo casi al plano de lo crítico. (…) La mantención de las actuales condiciones es insostenible, sobretodo en este contexto de hipersensibilidad, en el mantenimiento de la atención del público y a la espera de respuestas por parte de la autoridad.

Retomando su expresión, no cabe sino ser optimista, porque el escenario alternativo es oscuro y muy triste. Es un hecho innegable que una sociedad contemporánea necesita una policía y no cualquiera, debe ser una buena policía. En Chile estamos lejos de contar con una que responda a estándares apropiados conforme a lo que ahora estamos exigiendo”.

Pero, ¿cómo es posible cerrar esa brecha?

“Hay una parte de la cual la academia se puede hacer cargo que es aportando conocimiento y también siendo colaboradora del debate político. Lo lamentable es que este debate se ha visto preocupantemente contaminado por el oportunismo de la contingencia, es decir, ¿cuánto de lo que yo pueda suscribir y esté dispuesto a aportar para resolver un diagnóstico negativo me expone eventualmente a responsabilidades? y en ese contexto, la clase política también está exhibiendo importantes déficits de compromiso con la solución, lo que tiene que ver con la apuesta de sacar adelante un proyecto de nueva policía”.

Periodista: Johana Fernández

Fotógrafo: Óscar Pineda